Cero tecnología en tiempo de ocio antes de los 6 años de edad. Hay suficiente evidencia para sostener esta afirmación y comprender que no hay ningún beneficio y sí muchos riesgos e incluso un impacto negativo en el desarrollo de los niños que usan tecnología desde temprana edad.

Planificar el tiempo de uso de la tecnología. Para evitar que los niños le dediquen un tiempo excesivo al ocio digital, debemos establecer un equilibrio y fomentar otras actividades que ocupen su tiempo de ocio. Por ejemplo, mediante actividades que desarrollen su creatividad, el deporte o las relaciones sociales. Para controlar el tiempo, podemos recurrir a un contrato familiar que afecte no sólo a los niños, sino a todos los miembros de la familia, y también a dispositivos y software de control parental y de supervisión de nuestra Red Doméstica y el dispositivo de nuestros hijos.

Conversar con nuestros hijos sobre su experiencia con la tecnología. Establecer tiempos en los que hablar sobre el uso que hacemos de la tecnología. Es claro que van a producirse situaciones problemáticas a las que tendremos que dar respuesta y ofrecer apoyo a nuestros hijos. Como nosotros, están aprendiendo a desenvolverse en este entorno digital con la diferencia que ellos no tienen nuestra experiencia previa sin el uso de la tecnología.

No caer en la trampa de los juegos educativos digitales. Los términos “Juego educativo” y “digital”, sin mediación de un profesional, son términos casi contradictorios. Hay otras muchas opciones de juego que no son digitales que implican un verdadero beneficio para todos los que juegan. Si no se nos ocurren, razón de más para introducir la dramatización, el juego simbólico (hagamos un cohete con una caja de cartón), juguemos a enredos, construir lego o montar historias con muñecas o con playmobil, pintemos con acuarela, usemos arcilla moldeable, etc.

Retirar los móviles de la mesa. En Navidad dedicamos mucho tiempo a compartir la mesa; a comidas de celebración que normalmente implican también tiempo de conversar y ponernos al día con nuestros familiares y amigos sin las prisas del tiempo ordinario. En estas situaciones si alejamos la tecnología de la interacción, incluso haciendo que no sea visible, favorecemos la interacción social y la atención plena en el tiempo presente.
En palabras de Michel Desmurget en su libro “La fábrica de cretinos digitales”, podemos establecer 3 conclusiones sobre el uso abusivo de tecnología que nos deben animar a comprometernos por llevar a cabo acciones educativas compensatorias:
FUENTE: MAGISTERIO
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